De alma fenicia, su pequeño y gran comercio, moderno y tradicional ofrece al visitante todas las opciones de compras que son posibles en una ciudad que tiene en el comercio su propia identidad y su razón de ser. Nacida de una feria, allá en el siglo XIV, Albacete es, “el gran centro cultural y comercial de la llanura”.
La periferia de la ciudad ofrece grandes superficies comerciales en las que se encuentran ubicadas las empresas más representativas; pero como sucede en la mayoría de las ciudades, la principal zona comercial de Albacete se encuentra localizada en las arterias más céntricas de la capital. El carácter emprendedor de sus gentes, empujado por sus capacidades asociativas y apoyadas por el Ayuntamiento trata de transformar sus calles, plazas y pasajes, que constituyen un verdadero entramado mercantil y gremial, en un Centro Comercial Abierto, en la que la excelencia y la calidad definen la tradicional relación con el cliente.











